El 10 de octubre de 2009 salta a los medios de comunicación la noticia de que Nicolas Cage adeuda más de seis millones de dólares a la Hacienda pública estadounidense en referencia al ejercicio fiscal de 2007, así como otros 350 mil dólares de impuestos no pagados entre 2002 y 2004.[1] Poco después demandaría a su administrador de finanzas por presuntamente haberle estado asesorando de forma negligente y llevándolo a la ruina.


